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domingo, 26 de abril de 2015

A la sombra de un olivo

"Como papá estaba enterrado en Granada, me pareció que David estaría bien cerca de él, él también deseaba ver sus cenizas bajo un olivo. El ayuntamiento aceptó mi pedido. David reposa ahora cerca de mi padre. Los dos hombres que marcaron mi vida con su sello, están reunidos ahí y mi lugar está guardado al lado de ellos, a fin de que no nos separemos nunca más, cuando llegue el momento." (A la sombra de un olivo, memorias de Isabel Ángeles Alarcón. Fundación Universidad Rey Juan Carlos. Edición no venal. 2006).

Imagen: Clara Sánchez
Algo más de seis meses después de que se nos fuera, "La señorita del abanico", la ahijada de Federico García Lorca, hija del pintor Manuel Ángeles Ortiz, descansa por fin en el lugar que había reservado para ella, junto a su padre y su marido, a la sombra de un olivo, junto a la Alhambra de Granada.

El fin de semana pasado se reunieron para despedirla algunos de sus amigos y familiares. Un grupo de esos amigos viajó varios cientos de kilómetros, desde los lugares donde compartieron con ella horas de conversaciones y emociones, como Vilassar de Mar y Mataró (Barcelona). Algunos no pudimos desplazarnos a Granada. Nos quedamos pensando en ella con esa sonrisa que, de manera espontánea, surge cuando todo lo que puedes recordar es bello.

A nosotros nos regaló su libro. Y lo devoramos, recordando cómo, sentada en un sillón de casa de mis padres, nos había ido desgranando alguna de aquellas vivencias años atrás, antes de que nuestro cambio de residencia y su salud nos separasen. Nunca la olvidamos, y, para orgullo nuestro, ella tampoco a nosotros. El cariño y el respeto fue siempre en ambas direcciones.

A la sombra de un olivo, pues, los amigos y familiares le dijeron palabras cariñosas. Entre ellos, Manuel Patricio, que le había escrito un poema para la ocasión. No tengo grabación de aquel momento, pero sí os puedo dejar la lectura que le dedicó Carlos Soriano en el programa Minuts Poètics, de Mataró Ràdio.





En olivo quisiste repetirte
                                                                                                                            
Instantánea ante la tumba de
Manuel Ángeles Ortiz
recibiendo las cenizas de su
hija Isabel-Clara, “La señorita
"del abanico


En olivo quisiste repetirte
y te hiciste jardinero de ti mismo.
Tapado con tu nombre, por si llueve.
Y una alfombra de aceitunas por abrigo.

Como esperan en Jaén los olivares.

Al ponerse la tarde su pañuelo
un vuelo de sol acantilado, casi polvo de luz en retirada,
por la Alhambra se acerca hasta encontrarte.
Y después de mirar
desaparece.

Como miran en Granada los reflejos.

Nosotros, fotografía de perplejos,
hemos venido a traerte
el amor que te faltaba:
Imagen: Clara Sánchez
aquí tienes a tu niña Isabel-Clara:
con su aire de abanico;
en olor de soleá recién callada.

Más al norte, en otro olivo,
duerme “el sueño de las manzanas”

“Los grillos cantan por el oeste”

¡Y ésos olivos tuyos que son cipreses!

                                                                           
Manuel Patricio
17 de abril de 2015





lunes, 13 de abril de 2015

Pegado al corazón...

Cuando me quedé embarazada de mi primera hija me dí cuenta de que, o no había tenido mucha relación con niños pequeños, o había perdido esas raíces que incluían cuentos y canciones infantiles en nuestra vida diaria...

El caso es que no me sabía ninguna nana para cantarle al bichillo que llevaba dentro. Mi padre me decía que eso de ponerle Mozart a los bebés durante el embarazo está bien si a la madre le gusta Mozart, es decir, que lo importante es transmitirles esa tranquilidad y cariño que se pretende. Así pues, me reinventé, y busqué entre las canciones de mi vida (básicamente porque Mozart no tiene letras que cantar) y claro, me encontré con Paco Ibáñez, ese cantautor al que había podido conocer en persona y con el que me crucé hasta cuatro veces hasta aquel momento. Y sus canciones de "El lobito bueno" y "Palabras para Julia", de José Agustín Goytisolo, me venían al pelo.

De ese modo, empecé a cantarle esas canciones a mi bebita cuando nació, y sé que le encantaban, porque conseguía el efecto deseado siempre...

Durante mi segundo embarazo, al año de nacer la mayor, continué cantando aquellas "nanas", y cuál fue mi sorpresa cuando me dí cuenta de que, al poco de nacer, Altea reconocía esas canciones que le cantaba a Yaiza para dormirla. Goytisolo e Ibáñez ya no formaban parte de mi banda sonora, sino que se convirtieron en la de mis hijas también.

Hace un año tuvimos la oportunidad de ir juntas a ver al cantantautor, y escucharlas susurrar (en los conciertos de Paco Ibáñez la gente no canta, sino que susurra, para no perder detalle de su ya débil voz) las canciones de su/nuestra vida fue uno de los mejores momentos que he vivido.

Tal día como hoy nació José Agustín Goytisolo, el 13 de abril de 1928. Cuando murió yo estaba embarazada de la pequeña, y recuerdo el momento exacto en que conocí la noticia.

Trianarts cuida siempre de nuestros autores. Os remito a su página para leer algunas de sus obras.

El lobito bueno

Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.
Imagen: trianarts.com

Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.

Todas estas cosas
había una vez.
Cuando yo soñaba
un mundo al revés.


jueves, 9 de abril de 2015

¡A quién le importa!

Así era el estribillo de una canción que sonaba sin cesar en aquellos años 80. Y muchos lo tomamos como un grito de guerra, como una forma de vida, aunque nuestros actos, nuestra vida, fuera de lo más "normalita", aunque nuestros gestos fueran simplemente un "rozar el filo", chiquilladas...

Nacer en 1821 y tener interiorizado ese grito de guerra era otra cosa... era mantener una guerra constante con la familia, con la sociedad... Ese año nació, el 9 de abril, Charles Baudelaire, quien, con su forma de vida absolutamente fuera de las convenciones sociales (bebida, droga, prostitutas ocupaban sus días) se ganó entrar en la lista de los "poetas malditos" de Paul Verlaine.

Edición de Les fleurs du mal de 1869
A partir de 1840 centró su escritura en la preparación de un libro que apareció en 1857, y que le valió una condena por "ofensas a la moral pública y las buenas costumbres": Las flores del mal. De hecho, varios de sus poemas fueron eliminados, y ya no aparecieron en la segunda edición, en 1861, en la que sí se incluyeron 30 poemas más. No fue resarcido hasta que se levantó la censura sobre ellos en 1949, un siglo después.

Su desprecio por las convenciones sociales era tal que, al ser condenado, respondió "todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias."

Hoy está considerado como el padre de la poesía moderna, y su lectura es obligada en Bachillerato. Os dejo aquí el enlace al blog de Trianarts, donde se incluyen algunos de sus poemas.

sábado, 28 de marzo de 2015

Dejadme la esperanza

El 28 de marzo de 1942 murió Miguel Hernández en la cárcel de Alicante.
Hubiera podido salvar su vida si se hubiera desdicho de sus palabras y actos. Esa fue la condición para llevarlo al hospital, en lugar de quedarse hacinado en una celda.

Dijo de él Pablo Neruda:

"Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!".

Sea. Porque no ha sido aún. A la vista están la Casa Natal, el legado, y el reconocimiento que no ha tenido por parte de las autoridades.

Algún día... Dejadme la esperanza...


miércoles, 18 de marzo de 2015

La poesía es un arma cargada de futuro

Tal día como hoy, en 1911, nació en Hernani Gabriel Celaya.

Estudió en Madrid una Ingeniería, como quería su padre, para ayudarle en la empresa familiar.
Pero no fue eso lo que quiso hacer: entre 1927 y 1935 vivió en la Residencia de Estudiantes, y la convivencia con escritores e intelectuales le descubrió la poesía.
Combatió en la Guerra Civil Española y estuvo preso en un campo de concentración en Palencia.

(Imagen: gabrielcelaya.com)
En 1946 cambió su profesión y su cargo en la empresa familiar por la colección de poesía "Norte", junto a Amparo Gastón.

Dice de él la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: "Frente a la consideración de la poesía como una creación desvinculada de la andadura existencial y social del hombre y de la realidad de su entorno, Gabriel Celaya es el exponente máximo de una escritura alimentada de los sueños, las inquietudes, los avatares cotidianos y la preocupación civil del hombre radicado en su tiempo histórico, en un camino que se dirige desde el socialrealismo a la poesía órfica".

Durante años se le ha cantado, incluso gritado con rabia, y volver a cantar y a gritar poemas como "La poesía es un arma cargada de futuro" o "España en marcha" me dice que vamos por mal camino, que algo no funciona en este país. Hace apenas dos días hablábamos de Blas de Otero, más de lo mismo... gritos necesarios, decíamos...

Un profesor, Carlos Soriano, recitó en su participación en Minuts Poètics, de Mataró Ràdio el poema "Educar". Eduquemos a nuestros hijos para no seguir repitiendo nuestros errores...
Yo os dejo con unos de mis versos favoritos, de España en marcha (Cantos iberos, 1955)


Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

No vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

[...]

¡A la calle!, que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

[...]